Usar el teléfono en el baño puede ser peligroso

En la actualidad el teléfono celular lo llevamos a todos lados hasta el extremo de llevarlo al baño mientras hacemos nuestras necesidades, esto se ha convertido en una costumbre de lo más normal ya que a sido reemplazado por las revistas o periódicos ahora utilizamos el célular para actualizar nuestras redes sociales, checar el correo o ver videos como pasatiempo mientras estamos en el baño.

Una encuesta estadounidense realizada a 2.000 personas, también reveló que una cuarta parte de los hombres eligen sentarse en el retrete en lugar de estar de pie, para tener las manos libres y poder utilizar su teléfono celular, mientras que el 59% de hombres y mujeres admitieron chatear el 45% enviar correos electrónicos, casi un tercio que había recibido una llamada y el 24% que llamaron ellos mientras estaban en el váter. Los resultados del estudio concluyeron que el 80% de los encuestados lo usaba porque no tenía nada mejor que hacer.

En cuanto a las aplicaciones más usadas en el baño, a la cabeza Facebok y Whatsapp con un 21% y Google con un 11%. Si tienen menos de 30 años, lo que más utilizan es Whatsapp; entre los mayores de 30, la aplicación favorita es Facebook. Los mayores de 60 años son los que más utilizan las llamadas desde el baño.

 

Pero esto puede traer muchas consecuencias  ya que varios estudios dice que millones de bacterias peligrosas pueden adherirse al teléfono y propagarse por todos los lugares que toquemos. Es muy arriesgado utilizar el aparato mientras orinamos o defecamos, ya que estamos jugando con nuestra salud.

Hay agua y partículas de aire que se alojan en los pequeños recovecos del teléfono, esto y que las cubiertas y carcasas del teléfono se hacen generalmente de caucho, un material acogedor, cómodo y caliente para las bacterias.

Los tipos de bacterias que pueden quedarse y viajar gratis en nuestros teléfonos son la salmonela, E.coli, Shiella y campylobacter pueden provocarnos indigestiones intestinales, fiebre, náuseas, vómitos, diarreas acuosas o moco y pus en las heces. Además se corre el riesgo de propagar virus como el de Norwalk (gastroenteritis), o el estafilococo.

Se aconseja no llevar el móvil al baño bajo ningún concepto, y especialmente en los baños públicos. Incluso si no usamos el teléfono en el inodoro, pero lo sostenemos mientras entramos y salimos de él, es suficiente para que las bacterias se adhieran. Una sola bacteria puede multiplicarse en más de ocho millones de células en menos de 24 horas y las manos de los trabajadores pueden entrar en contacto con 10 millones al día.

Un 78% de los encuestados confiesa que el uso de teléfono prolonga en ocasiones el tiempo invertido en el baño.

También se debe tomar en cuenta que muchas personas utilizan el teléfono mientras comen, por lo que muchas infecciones se pueden transmitir vía oral, un motivo más para dejar de llevarlo al sanitario. Además es aconsejable desinfectar con regularidad el aparato, y especialmente si eres de los que te lo llevas a todas partes. Otro de los consejos que debemos seguir es lavarse las manos habitualmente antes de comer y después de haber ido al baño.

 

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